Informe Anual de Acciones de la Oficina de Ana McCalla

El presente informe sintetiza las principales iniciativas impulsadas durante 2025 por la Oficina de Ana McCalla, miembro del Foro Permanente de las Naciones Unidas sobre los Afrodescendientes, en articulación con diversos actores institucionales, comunitarios y multilaterales. Su propósito es ofrecer una visión general de los avances, prioridades y líneas de trabajo desarrolladas durante el período reportado.

El documento presenta los principales ejes de acción que orientaron este trabajo, así como un conjunto de iniciativas concretas implementadas en el marco del Segundo Decenio Internacional de los Afrodescendientes, correspondientes al período comprendido entre abril de 2025 y la fecha.

Principales Líneas de Trabajo y Resultados Alcanzados en 2025


Marco Normativo y Gobernanza Multinivel

Durante el año 2025, las labores impulsadas por la Oficina de Ana McCalla, en colaboración con AfroLeaders, se orientaron a fortalecer la implementación efectiva de los estándares multilaterales de derechos humanos en contextos territoriales afrodescendientes. Este trabajo se desarrolló bajo un enfoque de gobernanza multinivel, entendida como la articulación coordinada entre actores locales, nacionales, regionales e internacionales para traducir compromisos normativos en acciones concretas que incidan en la vida de las comunidades.

En este marco, la participación en el Foro Permanente de las Naciones Unidas sobre los Afrodescendientes permitió consolidar un espacio de incidencia para integrar de manera más sistemática los derechos colectivos de los pueblos afrodescendientes en las agendas multilaterales. Las contribuciones realizadas buscaron fortalecer el reconocimiento de estos pueblos como sujetos colectivos de derecho, así como visibilizar las dimensiones territoriales y maritoriales de sus derechos en los procesos de formulación de políticas públicas.

Cuarta Sesión del Foro Permanente sobre los Afrodescendientes, Sede de la Organización de las Naciones Unidas

La estrategia de trabajo priorizó la articulación entre marcos normativos internacionales y procesos de planificación institucional a nivel nacional y local. Este enfoque permitió avanzar hacia modelos de gobernanza que reconozcan la centralidad de los territorios afrodescendientes en las dinámicas de desarrollo, así como la necesidad de incorporar sus perspectivas históricas, culturales y sociales en la toma de decisiones públicas.

Asimismo, las iniciativas promovidas procuraron fortalecer la coherencia entre los estándares internacionales de derechos humanos y las prácticas institucionales en materia de planificación, gestión pública y desarrollo territorial. En este sentido, se impulsó la incorporación de enfoques de derechos, equidad racial y participación comunitaria en distintos espacios de diálogo político e institucional.

De manera transversal, estas acciones contribuyeron a posicionar la gobernanza multinivel como una herramienta clave para avanzar en la implementación de los compromisos internacionales relacionados con la justicia racial y la igualdad sustantiva. Al promover la coordinación entre diferentes niveles de gobierno y actores sociales, este enfoque facilita la traducción de los principios normativos en políticas públicas más inclusivas, sostenibles y culturalmente pertinentes para los pueblos afrodescendientes. 


Derechos Colectivos y Justicia Reparadora

El reconocimiento de los pueblos afrodescendientes como sujetos colectivos de derecho constituye uno de los pilares fundamentales para avanzar hacia sociedades más equitativas. En este contexto, las iniciativas impulsadas se orientaron a fortalecer marcos de justicia reparadora que permitan abordar las desigualdades estructurales que históricamente han afectado a estas comunidades, promoviendo al mismo tiempo condiciones que favorezcan su autodeterminación y plena participación en la vida pública.

Este enfoque parte del entendimiento de que la justicia reparadora no se limita únicamente al reconocimiento simbólico de injusticias históricas, sino que requiere la adopción de medidas concretas que incidan en las políticas públicas, la asignación de recursos y la planificación institucional. Bajo esta perspectiva, se promovió la incorporación de criterios de equidad racial y reconocimiento histórico en distintos espacios de discusión y formulación de políticas, con el objetivo de contribuir a la reducción de brechas persistentes.

La agenda de trabajo también integró de forma explícita los enfoques de género y de juventudes, reconociendo la diversidad de experiencias dentro de las propias comunidades afrodescendientes. Este enfoque permitió visibilizar la importancia de ampliar las oportunidades de participación para mujeres y jóvenes afrodescendientes, particularmente en espacios de liderazgo, toma de decisiones y construcción de políticas públicas.

Una de las prioridades estratégicas fue fortalecer las condiciones para una mayor participación política y representación afrodescendiente en el período 2026–2030. Para ello, se promovieron procesos de incidencia orientados a consolidar mecanismos institucionales que faciliten la inclusión efectiva de liderazgos afrodescendientes en los procesos democráticos y en los espacios de planificación del desarrollo.

Paralelamente, se impulsaron iniciativas orientadas a integrar el reconocimiento histórico de las contribuciones afrodescendientes en la planificación pública. En particular, se promovieron acciones vinculadas al desarrollo de infraestructura deportiva que reconozca y dignifique los aportes históricos, culturales y deportivos de las comunidades afrodescendientes, contribuyendo tanto al fortalecimiento del tejido social como a la preservación de la memoria colectiva.

En su conjunto, estas acciones contribuyen a posicionar el reconocimiento histórico y la justicia reparadora como componentes esenciales de los procesos de desarrollo territorial. Asimismo, refuerzan el papel del Caribe costarricense —y particularmente de Limón— como un espacio donde las políticas públicas pueden integrar memoria histórica, reconocimiento cultural y desarrollo comunitario, consolidando su proyección como región americana del deporte.


Etnocodificación y Gobernanza de la Inteligencia Artificial

La acelerada expansión de la inteligencia artificial y de los sistemas automatizados plantea desafíos relevantes para la protección de los derechos humanos, particularmente en relación con la reproducción de sesgos históricos y desigualdades estructurales en entornos digitales. En este contexto, la agenda de trabajo incorporó de manera prioritaria el análisis de los riesgos asociados al uso de tecnologías emergentes, así como la identificación de mecanismos que permitan garantizar que su desarrollo y aplicación se alineen con principios de equidad, transparencia y responsabilidad pública.

La discusión sobre gobernanza tecnológica se abordó desde una perspectiva que reconoce que los sistemas digitales no son neutrales. Los algoritmos y plataformas tecnológicas reflejan decisiones humanas, estructuras institucionales y contextos sociales que pueden reproducir exclusiones si no se incorporan salvaguardas adecuadas. En consecuencia, se promovió la necesidad de evaluar de manera crítica los impactos de la inteligencia artificial en poblaciones históricamente marginadas, incluyendo a las comunidades afrodescendientes.

Dentro de este marco, se impulsó el concepto de etnocodificación como un enfoque técnico, político y epistemológico orientado al diseño, evaluación y gobernanza de tecnologías culturalmente pertinentes. Este enfoque propone que los sistemas tecnológicos incorporen desde su concepción las experiencias, saberes y realidades sociales de las comunidades a las que impactan, con el objetivo de evitar que los procesos de innovación digital profundicen desigualdades existentes.

La etnocodificación plantea además la importancia de incorporar principios de justicia algorítmica y transparencia en los ciclos de desarrollo tecnológico. Esto implica no solo revisar los conjuntos de datos y los modelos utilizados en sistemas automatizados, sino también garantizar que existan mecanismos de supervisión pública y espacios de participación que permitan a las comunidades involucradas incidir en las decisiones relacionadas con el uso de estas tecnologías.

Evento Paralelo Etnocodificar el Futuro: Instituto AfroLeaders, Nueva York

Bajo esta perspectiva, la agenda promovió el tránsito conceptual de comprender la tecnología únicamente como un posible riesgo hacia reconocer también su potencial como herramienta para la equidad. Cuando se diseñan con criterios de inclusión, transparencia y participación, las tecnologías digitales pueden contribuir a reducir brechas históricas y ampliar las oportunidades de acceso al conocimiento, la educación y la participación económica.

En conjunto, estas iniciativas buscan fortalecer una agenda de gobernanza tecnológica que reconozca los desafíos contemporáneos de la transformación digital y que promueva modelos de innovación más responsables y socialmente inclusivos. Este enfoque contribuye a situar la discusión sobre inteligencia artificial dentro de un marco más amplio de derechos humanos, desarrollo sostenible y participación democrática. 


Cooperación Descentralizada y Marcos de Integración Regional

La cooperación descentralizada se consolidó como uno de los instrumentos clave para fortalecer la articulación entre territorios afrodescendientes y promover formas de integración regional basadas en intereses compartidos, vínculos históricos y complementariedades económicas y culturales. A través de este enfoque, se buscó ampliar las oportunidades de colaboración entre gobiernos locales, organizaciones comunitarias, academia y organismos multilaterales, favoreciendo esquemas de gobernanza más abiertos y participativos. 

Las iniciativas impulsadas partieron del reconocimiento de que muchos de los territorios con fuerte presencia afrodescendiente comparten desafíos estructurales similares, así como trayectorias históricas conectadas por dinámicas de movilidad, comercio, cultura y resistencia. En este contexto, la cooperación Sur–Sur emergió como una vía estratégica para facilitar el intercambio de experiencias, conocimientos y buenas prácticas entre regiones que enfrentan realidades comparables.

En este marco, se promovieron procesos de articulación que permiten fortalecer la integración entre territorios afrodescendientes a través de mecanismos de cooperación entre ciudades y gobiernos locales. Estas iniciativas contribuyen a crear redes institucionales que facilitan el desarrollo de agendas comunes en ámbitos como desarrollo económico local, patrimonio cultural, sostenibilidad ambiental y fortalecimiento institucional.

Particular atención se otorgó a los procesos de hermanamiento de ciudades como herramienta para consolidar vínculos de largo plazo entre territorios del Caribe. Estos mecanismos permiten institucionalizar espacios de diálogo y cooperación que trascienden los intercambios simbólicos, generando oportunidades concretas para el desarrollo de proyectos conjuntos en áreas económicas, culturales y comerciales.

Las acciones desarrolladas también contribuyeron a fortalecer rutas de intercambio que conectan el Caribe de Costa Rica con el Caribe global, ampliando las posibilidades de colaboración regional y posicionando a los territorios afrodescendientes como actores relevantes dentro de los procesos de integración. Estas dinámicas permiten reconocer el papel histórico del Caribe como un espacio de intercambio cultural, movilidad humana y circulación de conocimientos.

Acuerdo de Hermanamiento Limón – San Andrés

A través de estos esfuerzos, la cooperación descentralizada se reafirma como un mecanismo capaz de ampliar la escala de las iniciativas territoriales, fortaleciendo la proyección internacional de los gobiernos locales y de las organizaciones afrodescendientes, al tiempo que facilita la construcción de agendas regionales orientadas al desarrollo sostenible y a la promoción de derechos. 


Biodiversidad, Resiliencia Climática y Modelos de Desarrollo Sostenible

La protección de los ecosistemas estratégicos y la promoción de modelos de desarrollo sostenibles constituyeron un componente relevante de la agenda impulsada durante el período reportado. Estas iniciativas se fundamentaron en el reconocimiento del papel histórico de los pueblos afrodescendientes como custodios de territorios de alta biodiversidad, así como en la necesidad de integrar sus conocimientos y prácticas en las estrategias contemporáneas de conservación y resiliencia climática.

El enfoque adoptado parte de una comprensión amplia de la relación entre comunidades afrodescendientes y naturaleza, en la cual los territorios no se conciben únicamente como espacios físicos, sino como ámbitos donde convergen dimensiones culturales, históricas y espirituales. Esta perspectiva resalta la importancia de reconocer que los modelos de desarrollo sostenible requieren incorporar las formas tradicionales de relación con la tierra, los ríos y los ecosistemas marino-costeros.

Dentro de esta agenda, se promovieron iniciativas orientadas a fortalecer la cooperación intermunicipal para la protección del Chocó Biogeográfico, una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta y de especial relevancia para los territorios afrodescendientes. Estos esfuerzos buscaron consolidar mecanismos de coordinación entre gobiernos locales y actores institucionales que permitan avanzar en estrategias conjuntas de conservación y gestión sostenible del territorio.

Las acciones también incluyeron la promoción de proyectos productivos ambientalmente sostenibles, impulsados mediante esquemas de financiamiento provenientes de fondos multidonantes. Estas iniciativas procuran generar alternativas económicas que sean compatibles con la conservación de los ecosistemas y que, al mismo tiempo, contribuyan al fortalecimiento de las economías locales en territorios afrodescendientes.

La participación en espacios internacionales de alto nivel permitió asimismo posicionar las perspectivas afrodescendientes dentro de las discusiones globales sobre cambio climático, biodiversidad y desarrollo sostenible. Estos espacios facilitan el intercambio de experiencias y la visibilización de prácticas territoriales que pueden aportar soluciones innovadoras frente a los desafíos ambientales contemporáneos.

A través de estos procesos, el Caribe costarricense se proyecta progresivamente como un referente de ciudades climáticamente resilientes. Esta visión reconoce la importancia de integrar los ríos y los territorios marino-costeros en los modelos de desarrollo territorial, al tiempo que fortalece la relación entre sostenibilidad ambiental, identidad cultural afrodescendiente y bienestar comunitario.


Acciones Concretas en el marco del Segundo Decenio Internacional de los Afrodescendientes

Las acciones desarrolladas durante este período se enmarcan en las prioridades del Segundo Decenio Internacional de los Afrodescendientes, particularmente en los ejes de reconocimiento, justicia y desarrollo. Estas iniciativas buscan traducir los compromisos internacionales en intervenciones concretas que contribuyan al fortalecimiento de derechos, la visibilización histórica de los pueblos afrodescendientes y la generación de oportunidades para su desarrollo sostenible.

Visita de Delegación Real Africana a Limón, Costa Rica

Las actividades impulsadas responden a una lógica de articulación entre distintos actores (instituciones públicas, gobiernos locales, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales) con el propósito de avanzar en procesos que integren reconocimiento cultural, justicia histórica y desarrollo territorial dentro de una agenda coherente de políticas públicas. En este sentido, las acciones presentadas a continuación reflejan esfuerzos concretos orientados a fortalecer la participación, el reconocimiento y las oportunidades para las comunidades afrodescendientes.

A continuación, se presentan algunas de las principales acciones impulsadas durante el período comprendido entre abril de 2025 y la fecha, organizadas de acuerdo con los ejes de reconocimiento, justicia y desarrollo establecidos en el marco del Decenio.

  • Revitalización de lenguas afrodescendientes, destacando el criollo limonense como patrimonio cultural vivo. Esta iniciativa, desarrollada bajo la dirección de Stephannie Davis y en articulación con organizaciones de la sociedad civil, colectivos culturales y el gobierno local, buscó fortalecer el reconocimiento y la preservación de las lenguas afrodescendientes como parte fundamental del patrimonio cultural y de la identidad histórica del Caribe costarricense. Las acciones impulsadas contribuyeron a visibilizar el criollo limonense como un elemento central de la memoria colectiva y de la diversidad lingüística del país.
  • Impulso al reconocimiento de Limón como Ciudad Americana del Deporte, iniciativa promovida por el Gobierno de la República de Costa Rica en coordinación con el gobierno local de Limón. Este proceso buscó visibilizar y reconocer el legado histórico de atletas afrodescendientes y el papel que la región ha desempeñado en el desarrollo deportivo nacional e internacional. La iniciativa se orienta a consolidar un reconocimiento institucional que ponga en valor las contribuciones culturales, sociales y deportivas del Caribe costarricense.
  • Promoción de Limón como sede de los Juegos Deportivos Nacionales, en reconocimiento a su aporte histórico y cultural al deporte del país. Este proyecto, desarrollado en conjunto con el Gobierno de la República de Costa Rica, se orienta a fortalecer la infraestructura deportiva y a posicionar a la provincia como un espacio estratégico para el desarrollo del deporte nacional, reconociendo al mismo tiempo las contribuciones históricas de las comunidades afrodescendientes en este ámbito.
  • Impulso al diálogo internacional sobre la protección de territorios y maritorios ancestrales afrodescendientes, mediante la visita de reyes y reinas tradicionales africanos a Costa Rica. Durante esta visita se realizaron encuentros institucionales con la Asamblea Legislativa, la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Universidad de Costa Rica. Estos espacios de diálogo permitieron fortalecer el intercambio entre autoridades tradicionales africanas, instituciones del Estado y actores académicos, promoviendo la reflexión sobre la protección de los territorios ancestrales y el reconocimiento de los derechos colectivos de los pueblos afrodescendientes.
  • Alianzas multidonantes para becas en inteligencia artificial dirigidas a jóvenes afrodescendientes. Estas iniciativas se orientaron a ampliar el acceso a oportunidades de formación tecnológica avanzada, reconociendo las brechas estructurales que limitan la participación de jóvenes afrodescendientes en campos emergentes vinculados a la inteligencia artificial y la transformación digital. En cooperación con el Instituto Internacional AfroLeaders de Tecnología, Inteligencia Artificial y Equidad Racial, las becas se diseñaron con el objetivo de fortalecer capacidades técnicas, al tiempo que promueven una reflexión crítica sobre los sesgos algorítmicos y los impactos sociales de los sistemas automatizados. La iniciativa busca contribuir a la reducción de desigualdades en el acceso al conocimiento tecnológico y fomentar la participación afrodescendiente en el desarrollo de soluciones tecnológicas más equitativas.
  • Campaña de solidaridad con Jamaica tras el huracán Melissa (octubre de 2025). En el marco de los principios de cooperación regional y justicia climática, se impulsó una campaña de solidaridad orientada a movilizar apoyo hacia las comunidades afectadas por el huracán Melissa en Jamaica. Esta acción se inscribió dentro de una perspectiva de cooperación afrodescendiente regional, reconociendo los impactos desproporcionados que los fenómenos climáticos extremos generan en territorios caribeños y promoviendo respuestas basadas en la solidaridad, la articulación regional y el apoyo mutuo entre pueblos afrodescendientes.
  • Impulso a la moción de declaratoria de concejos municipales como espacios libres de racismo sistémico y a favor de las reparaciones para la población afrodescendiente. Esta iniciativa, promovida por el Centro de Mujeres Afro, buscó fortalecer el reconocimiento institucional de la necesidad de abordar el racismo estructural en el ámbito de los gobiernos locales. A través de la promoción de estas declaratorias, se impulsó la creación de compromisos políticos a nivel municipal orientados a la adopción de medidas que promuevan la igualdad racial, el reconocimiento de las desigualdades históricas y el avance hacia procesos de reparación para las comunidades afrodescendientes.
  • Realización del Primer Congreso del Foro del Pueblo Tribal Afrocostarricense. Este espacio de articulación y diálogo fue desarrollado como parte de los procesos de fortalecimiento organizativo y de incidencia política de los pueblos afrodescendientes en Costa Rica. El Congreso se enmarca en el reconocimiento del Foro mediante decreto presidencial y constituyó un espacio de encuentro entre liderazgos comunitarios, actores institucionales y organizaciones sociales. Sus discusiones se orientaron al reconocimiento de los derechos colectivos de los pueblos afrodescendientes y a su articulación con estándares internacionales de derechos humanos, en particular en relación con los principios establecidos en el Convenio 169 de la OIT. 
  • Hermanamiento con la ciudad de San Andrés, en el Caribe, orientado a fortalecer rutas comerciales y procesos de integración regional entre territorios afrodescendientes. Esta iniciativa, impulsada por el Instituto AfroLeaders en Costa Rica, buscó consolidar vínculos institucionales y económicos entre ambas ciudades, promoviendo espacios de cooperación que permitan ampliar las oportunidades de intercambio comercial, cultural y académico. El hermanamiento se enmarca en esfuerzos más amplios por fortalecer la articulación entre territorios del Caribe y consolidar redes de cooperación entre comunidades afrodescendientes.
  • Integración del Caribe costarricense a la Alianza Internacional para la Protección del Chocó Biogeográfico. Esta acción buscó promover la conservación de uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta desde un enfoque que reconozca la relación histórica entre los pueblos afrodescendientes y sus territorios. La iniciativa contribuye a fortalecer la cooperación internacional en materia de protección ambiental, al tiempo que promueve modelos de conservación que incorporan los derechos territoriales, los conocimientos tradicionales y las prácticas comunitarias de manejo sostenible de los ecosistemas.
  • Apoyo a la reconstrucción de infraestructuras deportivas emblemáticas, consideradas fundamentales para el desarrollo comunitario y para la preservación de la memoria histórica afrocostarricense. Estas acciones se impulsaron con recursos del Gobierno de la República de Costa Rica y con la ejecución del gobierno local de Limón, orientadas a recuperar espacios deportivos que han sido históricamente relevantes para las comunidades afrodescendientes. La reconstrucción de estas infraestructuras busca fortalecer las oportunidades de desarrollo deportivo para nuevas generaciones, al mismo tiempo que reconoce el valor cultural y social que estos espacios han tenido en la vida comunitaria del Caribe costarricense. 

Las acciones impulsadas durante el período reportado reflejan un esfuerzo sostenido por traducir los estándares internacionales de derechos humanos en iniciativas concretas orientadas al reconocimiento, la justicia y el desarrollo de los pueblos afrodescendientes.

Mediante la articulación entre instituciones públicas, gobiernos locales, organizaciones de la sociedad civil y aliados internacionales, estas iniciativas contribuyen a fortalecer la gobernanza multinivel, ampliar la participación afrodescendiente en los procesos de toma de decisiones y avanzar en la construcción de políticas públicas más equitativas.

Este trabajo se inscribe en una visión de largo plazo orientada a consolidar marcos institucionales que reconozcan plenamente los derechos colectivos de los pueblos afrodescendientes y promuevan sociedades más justas, inclusivas y sostenibles.

Para la Oficina de Ana McCalla, este esfuerzo constituye no solo una agenda de trabajo, sino también una responsabilidad institucional orientada a contribuir, desde el ámbito de los mandatos internacionales de derechos humanos, al avance de procesos que fortalezcan el reconocimiento, la dignidad y la plena participación de los pueblos afrodescendientes. En ese espíritu, la Oficina continuará promoviendo espacios de diálogo, cooperación y acción que permitan avanzar hacia la realización efectiva de los derechos de las personas y comunidades afrodescendientes.