La Declaración de San Andrés en el marco de la creación de la Confederación de Pueblos del Caribe Occidental

El surgimiento de una nueva arquitectura política afrodescendiente en el Caribe Occidental

6 min de lectura · 1 de diciembre de 2025

La Declaración de San Andrés no solo resume una visión compartida: inaugura una arquitectura de integración que los pueblos afrodescendientes del Caribe Occidental han decidido construir por sí mismos.

Conferencia de prensa de cierre de la Cumbre de Pueblos Afrodescendientes del Caribe Occidental, San Andrés Isla 2024.

La Declaración emanada de la Cumbre de Pueblos Afrodescendientes del Caribe Occidental, celebrada en San Andrés en diciembre de 2024, constituye hoy uno de los documentos políticos más significativos para comprender el momento histórico que atraviesan los pueblos Afrodescendientes de la región.

En el marco de la II Cumbre y del proceso de creación de la Confederación de Pueblos del Caribe Occidental, este texto adquiere un renovado valor estratégico: no solo resume una visión compartida, sino que inaugura una arquitectura de integración que los pueblos han decidido construir por sí mismos. 


Un proyecto político regional que comienza a institucionalizarse

La Declaración no se limita a reafirmar vínculos culturales o históricos. Propone un paso mucho más ambicioso: convertir la integración del Caribe Occidental Afrodescendiente en un proyecto político estructurado.

La voluntad explícita de impulsar la Confederación de Pueblos Afrodescendientes del Caribe Occidental, con miras a acceder a espacios de representación en la Asociación de Estados del Caribe (AEC), marca un hito en la diplomacia de los pueblos afrodescendientes y abre el camino para una institucionalidad regional propia.


Reconocimiento del Caribe Occidental Afrodescendiente como sujeto político

El documento afirma la existencia de un sujeto político colectivo, compuesto por pueblos con identidad territorial, lingüística y cultural compartida. La insistencia en temas como la autodeterminación, el autogobierno, la justicia propia, las tierras y maritorios, y la aplicación del Convenio 169 de la OIT, deja claro que los pueblos afrodescendientes del Caribe Occidental se conciben a sí mismos como actores capaces de definir su destino.

Asistentes de la Cumbre del Caribe Occidental siguen el desarrollo de las discusiones en San Andrés Isla, 2024.

Esta afirmación, además de jurídica, es profundamente estratégica: sustenta la legitimidad de la Confederación y proyecta una identidad regional con voz propia.


Cinco ejes que estructuran la construcción de la Confederación

De manera orgánica, la Declaración plantea cinco áreas que, de facto, funcionan como pilares para la futura Confederación:

  • Integración política y cooperación regional: se plantea una agenda transfronteriza con acuerdos multilaterales en comercio, movilidad, educación y diplomacia social.
  • Sostenibilidad con identidad: se reconoce a los pueblos afrodescendientes como custodios de la biodiversidad y actores clave en la lucha contra el cambio climático.
  • Territorios y maritorios: se afirma la necesidad de demarcar, recuperar y proteger territorios, garantizando autonomía y autodeterminación.
  • Cultura, lenguas y educación: se declara en riesgo al Creole, Miskito y Garífuna, y se exige su preservación como patrimonio cultural vivo.
  • Ciencia, tecnología e inteligencia artificial: se propone una visión educativa regional que incluye STEAM y la creación de una universidad propia, incorporando el concepto de etnocodificación como herramienta estratégica.

Estos cinco pilares no son únicamente aspiraciones: constituyen la base operativa para la acción regional conjunta y para el diseño de políticas públicas que respondan a la realidad de los pueblos.


Hacia una arquitectura educativa regional afrodescendiente

Uno de los aportes conceptuales más innovadores de la Declaración es la propuesta de crear la Gran Universidad del Caribe Occidental y consolidar una Red de Universidades del Caribe Occidental. Este esfuerzo construye una plataforma académica para:

  • fortalecer carreras científicas y tecnológicas,
  • promover investigación propia,
  • preservar culturas y lenguas,
  • institucionalizar el enfoque de etnocodificación como marco para la formación tecnológica con pertinencia cultural.

Este punto abre una oportunidad histórica para que las comunidades afrodescendientes lideren la transformación tecnológica del Caribe Occidental desde una perspectiva autónoma.


Una diplomacia afrodescendiente de escala global

La Declaración vincula la agenda regional con procesos internacionales como el Decenio Internacional para las Personas Afrodescendientes, la UNESCO y la Asociación de Estados del Caribe. La intención de crear un grupo de trabajo internacional para ampliar la participación de los pueblos afrodescendientes en foros globales muestra que la región avanza hacia una diplomacia afrodescendiente multiescala, articulando el nivel local, regional e internacional.

Este enfoque permite al Caribe Occidental insertarse de manera estratégica en las discusiones globales sobre derechos humanos, medio ambiente, tecnología, educación y justicia racial.


Tecnología, Conectividad y Etnocodificación para la Autonomía Regional

La Declaración de San Andrés reconoce que la transformación tecnológica es un componente indispensable para la integración y el fortalecimiento político del Caribe Occidental. En un contexto donde persisten brechas significativas en electricidad, conectividad y alfabetización digital, la tecnología se convierte en un factor estructural que condiciona el ejercicio pleno de los derechos colectivos y el acceso equitativo al desarrollo.

La región combina dos realidades que deben abordarse de manera simultánea. Por un lado, existe una creciente capacidad técnica afrodescendiente en campos avanzados como inteligencia artificial, gobernanza algorítmica y gestión de datos. Por otro, numerosos territorios continúan enfrentando limitaciones básicas que restringen su participación en el ecosistema digital. Esta dualidad exige un enfoque estratégico que fortalezca lo fundamental mientras impulsa capacidades de alto nivel, asegurando que ningún territorio quede rezagado.

En este marco, la Agenda de Etnocodificación 2030, promovida por el Instituto de Investigación AfroLeaders en Tecnología, Inteligencia Artificial y Equidad Racial, proporciona un horizonte común para orientar la acción regional. La etnocodificación, entendida como un enfoque técnico y político para asegurar tecnologías culturalmente pertinentes y socialmente justas, ofrece herramientas concretas para proteger datos comunitarios, evaluar impactos diferenciados y construir territorios digitales coherentes con las identidades y aspiraciones de los pueblos afrodescendientes.

La Declaración subraya que la conectividad, el acceso a la información, la alfabetización digital y la soberanía tecnológica son pilares esenciales para la autonomía regional. La innovación tecnológica, lejos de contradecir los valores culturales y territoriales del Caribe Occidental, se integra como una extensión natural de su proyecto histórico. Garantizar la participación plena de la región en el mundo digital es, por tanto, una condición necesaria para superar desigualdades persistentes y consolidar un futuro común basado en justicia, dignidad y desarrollo colectivo.


Un nuevo ciclo para los pueblos del Caribe Occidental

La Declaración de San Andrés no fue un documento simbólico: fue la declaración de inicio de una nueva etapa histórica. Hoy, en la II Cumbre y ante el nacimiento de la Confederación, este texto funciona como la referencia fundacional de un proyecto regional autónomo, sólido y con visión de futuro.

Delegaciones afrodescendientes presentan el mensaje final de la Cumbre ante autoridades de la Cancillería, San Andrés Isla 2024.

Lo que se está construyendo va más allá de una instancia de diálogo: es una arquitectura política, educativa, territorial y tecnológica, diseñada por los propios pueblos, en su propia voz, y con herramientas propias como la etnocodificación, la gobernanza regional y la institucionalidad comunitaria.

AfroLeaders reafirma su compromiso con este proceso histórico y con la consolidación de una región afrodescendiente más justa, unida, fuerte y tecnológicamente preparada para enfrentar los desafíos del Caribe Occidental en el siglo XXI.